Un paso atrás.
Te diré algo: no sé quien soy. Llevo sin saberlo mucho tiempo y cuanto más cerca te siento más me pierdo en ti y me encuentro aún menos a mí misma. No me malinterpretes, me encanta enjaularme en tu sonrisa y en tu mirada durante horas y adoro enredarme entre tus palabras y acurrucarme en ellas como si fueran tus brazos para así sentirme renacer una y otra vez a tu lado. Pero (siempre hay un pero) más allá del castillo de príncipes y princesas que hemos construido juntos, a base de besos y algún que otro veintidós, no sé donde situarme, porque cada vez que encuentro una chispa de valor en el fondo de mi cuerpo para intentar alejarme de nuestra pequeña burbuja, caigo en el abismo, me vacío por dentro y desaparecen los restos de esperanza de ser algo más que alguien atada a ti. De nuevo te digo que espero que no te equivoques con esto, no es que quiera separarme de ti, solamente quiero saber si podría, porque has calado tan hondo en mí que cada acción, por mecánica que sea, lleva escrita al lado tu nombre y en todos los rincones de la ciudad saltan recuerdos tuyos a deshora. Ahora necesito mirar esto con un poco de perspectiva, dar un paso atrás, quizá, ir con calma, encontrar nuestro propio ritmo. Quizá la vida nos eche un pulso aunque tú no lo notes. Necesito más espacio para encontrarme pero solo el suficiente para no perderte a ti, que ahora es lo que más necesito.
Comentarios
Publicar un comentario